Casi todas las buenas conversaciones tienen un momento ligeramente malo. Envías algo que cae plano. Malinterpretan tu tono. La energía se vuelve extraña. Luego ambos dudan, y el silencio comienza a sentirse más grande que el mensaje original.
Usa una Línea de Reinicio
El movimiento de recuperación más limpio es reconocer el momento sin hacerlo dramático. Buenas líneas de reinicio son cortas: "Eso salió más raro de lo que quería" o "Déjame reiniciar eso."


