La mayoría de las personas se enfocan en la línea de apertura, pero la primera respuesta importa igual. Una buena respuesta mantiene la puerta abierta, añade un poco de energía y le da a la otra persona algo con lo que trabajar.
Una primera respuesta fuerte hace tres trabajos
- Responde al abridor.
- Revela un pequeño detalle extra.
- Le da a la conversación algún lugar a donde ir después.
Una fórmula fácil
Prueba esto: responde, añade un detalle, devuelve una pregunta relacionada. Ese patrón es simple, humano y fácil de repetir.
No necesitas la primera respuesta más impresionante. Necesitas una que se sienta viva y le dé al chat un lugar a donde ir.
