Algunas conversaciones se sienten fáciles y energizantes. Otras te dejan extrañamente cansado incluso cuando no pasó nada dramático. Esa sensación de agotamiento suele ser una pista de que el ritmo, el tono o el equilibrio no estaban bien.
El esfuerzo unilateral es agotador
Si estás cargando con el tema, el tono y las preguntas de seguimiento, el chat comienza a sentirse como trabajo no remunerado. El equilibrio importa más que la velocidad.


